Archivo 015
El silencio de Álvaro
Lo que sabemos del protagonista antes de que entrara al Retiro la tarde del apagón. La muerte de su hermana, su cuaderno y el lugar que decidimos no modelar.
Hay personajes que escribimos. Álvaro no fue uno de ellos. Álvaro llegó con un cuaderno bajo el brazo y se sentó al borde de la mesa de guion, como si llevara meses esperando que alguien lo llamara.
Antes del 28 de abril
Lo que sabemos de él antes del apagón cabe en tres líneas:
- 34 años, ingeniero de sonido, vivía en Lavapiés.
- Una hermana, Clara, dos años menor.
- Dejó de trabajar el 19 de marzo de 2025.
Clara murió esa noche. La policía cerró el caso en tres semanas como una caída desde un cuarto piso. El parte forense, sin embargo, registra en el campo "observaciones" una frase que ningún miembro del equipo ha querido transcribir entera. La copiamos al guion una sola vez y la borramos al día siguiente.
No estaba sola en la habitación. La habitación estaba sola con ella.
El 28 de abril
El apagón ibérico cayó a las 12:33. Diez horas sin luz. Madrid se quedó sorda antes que ciega — los móviles muriendo, las antenas mudas, los semáforos negros.
Álvaro salió de su piso a las 14:10, según la última conexión registrada de su teléfono. Bajó andando hasta Atocha, subió por Alfonso XII y entró al Retiro por la Puerta del Ángel Caído. Lo sabemos porque lo escribió. No por ninguna cámara: esa tarde no grabó ninguna cámara de Madrid.
Lo que buscaba no es algo que él nombrara directamente. En el cuaderno aparecen tres referencias a "el lugar que Clara vio antes". Sin más contexto. Solo un croquis a lápiz que coincide, con un margen de error de dos metros, con una zona del estanque que nuestro equipo de arte había decidido no modelar por razones que en su momento parecieron estéticas.
Lo que encontró
No vamos a contarlo. Lo que encontró Álvaro el 28 de abril es lo que encuentra el jugador en la partida — pero no en la primera vuelta, ni en la segunda, ni necesariamente en la quinta. Está ahí. Lleva ahí 140 años.
Lo único que podemos decir es esto: Álvaro no salió del Retiro esa noche. Y al día siguiente, cuando volvió la luz a Madrid, su cuaderno apareció cerrado sobre un banco de la Rosaleda. Sin él.
— Equipo EFB